La marca japonesa recupera unas siglas históricas para meterse de lleno en la pelea de las aventureras de media cilindrada. Te contamos qué trae de nuevo la variante Special Edition.
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Kawasaki sacude el mercado de las dos ruedas al rescatar una denominación mítica que estuvo guardada por décadas. La nueva Kawasaki KLE500 SE llega con una propuesta clara: ofrecer una auténtica alternativa adventure intermedia, lista para dar batalla en un segmento sumamente competitivo y en pleno crecimiento.
Para diferenciarse de la versión base, esta variante SE (Special Edition) no solo suma componentes de protección y tecnología, sino que amplía su paleta de colores ofreciendo acabados en blanco, gris y el clásico verde de la casa de Akashi.
El salto de calidad de la versión SE
El verdadero sentido de la variante SE está en su nivel de accesorios de serie, pensado para quienes buscan un plus de confort y tecnología:
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Pantalla TFT: Reemplaza la LCD del modelo estándar, sumando conectividad total mediante la aplicación Rideology.
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Iluminación moderna: Suma giros LED que complementan las ópticas principales con esta misma tecnología.
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Pack de protección: Incorpora cubremanos de serie, parabrisas más generoso y un protector de cárter para cuidar los bajos del motor.
Confort y ergonomía pensada para el Off-Road
Los ingenieros de la marca trabajaron a fondo para lograr una posición de manejo cómoda, ideal para alternar entre el asfalto y la tierra. El diseño del tanque de combustible de 16 litros (alto y corto) junto a un frontal despejado y un manillar alto permiten conducir de pie con total naturalidad. Además, cuenta con el sistema de asientos Ergo-Fit con múltiples opciones de altura y un parabrisas regulable manualmente en tres posiciones.

Alma aventurera con ADN de tierra
A diferencia de muchas rivales que tienen un enfoque puramente asfáltico, la KLE500 SE saca chapa de aventurera real:
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Llantas de rayos: Configuración clásica para el off-road con aro de 21 pulgadas adelante y 17 atrás, calzando neumáticos mixtos.
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Suspensiones largas: Abandona las firmas habituales para montar una horquilla invertida KYB de 210 mm de recorrido diseñada exclusivamente para este modelo, combinada con un monoamortiguador trasero con bieletas Uni-Trak.
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Frenos listos para el barro: Equipa discos con pinza de anclaje axial de doble pistón adelante y, lo más importante para los puristas de la tierra, un sistema ABS totalmente desconectable.
Motorización probada y apta A2
En las entrañas de esta trail late un viejo conocido de la marca. Utiliza el mismo bloque bicilíndrico en paralelo DOHC de refrigeración líquida que ya equipan sus hermanas de plataforma, la Ninja 500 y la Z500.
Se trata de un propulsor muy alegre y progresivo que rinde 45,4 CV de potencia y un torque de 42,6 Nm, cifras que lo posicionan en el límite ideal para los usuarios con registro A2. El conjunto mecánico se completa con un bastidor tubular de acero, una caja de 6 marchas y el infaltable embrague antirrebote para evitar bloqueos en rebajes exigentes.
































