
La marca de Milwaukee presentó un nuevo integrante de la familia Softail que rinde homenaje a las motos policiales de los años 60, combinando estética oscura con tecnología de vanguardia.
Harley-Davidson develó oficialmente su última creación: la Deadwood, una motocicleta que se suma a la línea Softail y que apuesta de lleno por la nostalgia y el estilo retro. Su diseño se inspira fuertemente en las clásicas Electra Glide utilizadas por la policía norteamericana durante la década de 1960, logrando una estética magnética desde el primer vistazo.
Visualmente, este modelo se posiciona en un punto intermedio entre una Street Bob y una Fat Bob. Fiel a la tendencia bobber, cuenta con un asiento monoplaza muy bajo, llantas de radios de 16 pulgadas calzadas con neumáticos gruesos y una imponente pantalla delantera ahumada escoltada por un generoso conjunto de faros. Todo el conjunto prescinde por completo de los cromados, adoptando un acabado íntegramente en negro mate. Además, incluye un original guiño al pasado: una cubierta en el buje delantero que simula un antiguo freno de tambor, ocultando el moderno disco de freno.

Fuerza clásica, tecnología de hoy
Debajo de su apariencia de la vieja escuela late el conocido motor Milwaukee-Eight 117 Classic V-twin de 1.923 cc. Este propulsor, refrigerado por aire y aceite, entrega 98 CV de potencia con ese torque característico que define a la firma de Milwaukee.
A pesar de su espíritu sesentero, la Harley-Davidson Deadwood no escatima en seguridad ni confort. Su paquete tecnológico incluye:
-
Modos de conducción seleccionables.
-
Control de tracción optimizado.
-
Sistema de frenos ABS con asistencia en curva.
-
Monitoreo digital de la presión de los neumáticos.
Una combinación perfecta entre la rebeldía del pasado y el control del presente.





























